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jueves, 7 de octubre de 2010

El maestro Inocencia

Hoy os presentaré a Inocencia.
Hay quien dirá que no es más que un alter ego de River, pero muchos saben que no es sólo eso. El maestro Inocencia es el titiritero de aquellos juegos en los que la ficción y la realidad se entremezclan hasta alcanzar una verdad. Una verdad que suele ir acompañada de un temor que los adultos se esmeran en disimular. El miedo a la oscuridad, al ser que se esconde detrás de las sombras y nos acecha debajo de la cama. Un miedo propio de la inocencia de un niño.
Todo comenzó en Italia. Cuando me topé con el frío rostro de Inocencia y decidí que ciertos juegos de rol van más allá de los dados, las fichas y los mapas.
Pero avancemos en el tiempo…
Una noche de verano en la que unos amigos se disponen a jugar a rol. Hasta aquí, todo normal. Pero cuando entran en el salón se encuentran con el maestro Inocencia. Ya no les hacen falta las fichas de Pj, porque esa noche sus personajes serán ellos mismos pero con veinte años menos. Tampoco necesitan dados, Inocencia dirime sin piedad. Tan sólo pueden pedir el consejo de unas cartas que el maestro titiritero se encarga de mostrar. Y así fue como se adentraron en una trama tan sencilla como lo es el recuerdo de un suceso. Un grupo de niños que decide investigar las ruinas de un viejo hospital abandonado. Cuentan que está maldito y que los fantasmas de los pacientes que fallecieron todavía rondan por los pasillos del centro. Cuentos de miedo… ellos son más valientes que David y Luís (un curso mayores) y lo demostrarán esa misma tarde. Se colarán en el hospital del miedo…
…Es un grupito pequeño: tres niños y la hermana de uno de ellos. Como era de esperar la tarde transcurre con total normalidad. Los niños se cuelan por debajo de la verja oxidada y entran, asustados, al oscuro hospital. Cuando uno se asusta todos se asustan, si uno dice que ha oído un ruido todos creen haber oído ese mismo ruido, si uno corre los otros le siguen. Tan sólo es un juego. Hasta que Raquel desaparece. ¿Como la han podido perder de vista? No pueden volver a casa sin ella…

 
De pronto suena un móvil. Pero un momento, hace veinte años ningún niño llevaba móvil… el móvil ha sonado ahora. En el salón donde el maestro Inocencia ha susurrado su canción a cuatro jugadores adultos. “Cógelo”… “Número desconocido”… “¿Diga?”… “Hermanito… Hermanito… ven… no sé dónde estoy…”.
Y de ese modo, cuatro adultos comprendieron que ciertas partidas se juegan sin dados, sin fichas y sin mapas.
Tal vez otro ejemplo será de utilidad para comprender mejor al maestro Inocencia.
Una noche cuatro jugadores fueron invitados a la mansión del maestro titiritero. Nadie les abrió la puerta, pues entrar en la mansión fue como soñar despiertos. Allí revivieron la muerte de Claudia, quemada por su novio. Revivieron el desconsuelo de su familia y el suicidio de su padre al no poder soportar la perdida de su hija. Hubo quien soñó con la joven, aún viva en la cama del hospital. O quien soñó con el espectro enmudecido de un padre atormentado. Pero fueron todos los que comprendieron que, en ocasiones, los sueños son el modo en que la mente se protege de aquello que no puede olvidar.

 
Y ese es el maestro Inocencia.
Esta noche, cuando apagues las luces, ten por seguro que un ser que se esconde detrás de las sombras y te acecha debajo de la cama te agarrará para llevarte al mundo onírico de Inocencia. Pero no temas… todo habrá sido un juego.


miércoles, 29 de septiembre de 2010

Merendando en Venecia

Ahí va un nuevo post de viajes :)
Pero esta vez tiene una breve introducción…
En los comentarios del último post de viajes se habló de dulces, pasteles y bombones… y eso me dio una idea para mi siguiente entrada. Bueno, en realidad dudaba entre dos tipos de bombones n_n (lo que significaba dos entradas/destinos diferentes), pero la solución llegó por si sola. Pocos días después recibiría un mensaje de un viejo amigo en el que se nombraba a mi alter ego más misterioso (para un lector no friki léase: mi alter ego más frikazo), y fue entonces cuando me decidí.

Merendando en Venecia:
Un destino que siempre recomiendo. Principalmente por tres motivos:
Uno: Está muu cerca. De veras, a mí me da la impresión que a la vuelta de la esquina.
Doz: El romanticismo de la ciudad. Es brutal pasear por sus calles… y claro, las góndolas.
Máz de doz: El café Florian.

Venecia se hunde, dicen. En Venecia cada vez quedan menos habitantes, dicen. Y supongo que todo es cierto. Pero hoy todavía está ahí. Preciosa y llena de arte, máscaras y callejuelas :)
Y es en una de esas callejuelas donde me topé con Inocencia.
Entré en una pequeña tienda regentada por una joven artesana. Había cientos de máscaras bellamente trabajadas, pero de entre todas ellas destacaban las que todavía lucían blancas. Así que cuando me decidí a comprar una de esas máscaras níveas le estaba regalando mi vida a Inocencia.
Si os preguntáis quién es, sólo avanzaré que es una idea, un estilo de juego, un terror inocente que dirige algunas partidas de rol.
Pero regresemos a Venecia.
    
Puente de los Suspiros

Palazzo Ducale

Podría hablaros de la plaza de san Marcos, de Ca’ d’Oro, del palazzo Ducale, del puente de los suspiros, de la basílica de san Marcos y su emblemático Campanile, del puente de Rialto o de alguno de los restaurantes que bordean el Gran Canal. Pero sería largo y hoy me apetece hablar de dulces, pasteles y bombones.


El café Florian es un lugar especial que merece la pena visitar… muchísimo. Hay un par de aspectos que me aseguró de dejar claros cuando lo recomiendo.
El primero: Se trata de un café emblemático (desde 1720) que representa el lujo de un tiempo ya desaparecido. Un lujo que se traduce en la localización, la decoración –con siglos de historia-, el trato, la orquesta si decides sentarte en la terraza y por encima de todo la tranquilidad de sus salones interiores.
Y el segundo: Olvidarse por una tarde de los precios  y disfrutar como si el dinero no tuviese valor (¿o acaso lo tiene?) ;) -además, cuenta con su propia tienda... regalitos n_n-.

 Cae la noche

Y si os queda un poco de tiempo, un viaje en góndola siempre distrae. O simplemente disfrutad de una ciudad que representa el espíritu de Casanova.

P.S. (1): Habrá post de Inocencia… muu friki n_n
P.S. (2): Ya casi he terminado el siguiente trocito del relato… será lo próximo (estoy ilusionado n_n ).